En una relación de este tipo, ambos miembros de la pareja deben tener claro que la distancia es una situación transitoria; Si se cultiva la relación es para llegar a un objetivo común: la futura convivencia.
Puede parecer raro preguntarle a la otra persona si vais a ser “novios”, “amigos especiales” o vais a estar comprometidos, pero a la larga ayudará a evitar malentendidos que os puedan herir a ambos.
Debido a la distancia, es muy importante establecer una conexión emocional con la otra persona. No hace falta mantener conversaciones profundas a diario. Explicarle al otro lo que te ha ocurrido en el día o los problemas del trabajo, os ayudará a sentiros más cerca.
Si hay una película que ambos estáis interesados en ver, acudid al cine aunque sea por separado y llamaos después para comentarla. Leer un libro a la vez o planificar una misma actividad en el día para acordarse del otro aumentará la complicidad entre vosotros.
Cuando se empieza una relación a distancia, hay que ser realista acerca de las dificultades que supondrá. No va ser posible saber qué está haciendo tu pareja en cada momento, así que evita darle vueltas a la cabeza cada vez que salga de casa o no responda a uno de tus mensajes. Si habéis iniciado la relación es porque confiáis el uno en el otro
La distancia de la persona amada es sin duda algo muy duro, pero siempre se puede buscar el lado positivo. Aprovechad para dedicar tiempo a vuestros hobbies y a consolidar vuestra carrera profesional, por ejemplo. La distancia también os enseñará a ser más creativos en la relación y a comunicaros mejor debido a la ausencia del cara a cara.