Para muchas personas, el hecho de tener una aventura supone siempre un cambio, cosa que el infiel muchas veces necesita o cree necesitar. Si te ha ocurrido, por nada del mundo te culpes o pienses que podrías haberlo evitado, eso sólo contribuirá a hacerte sentir mal.
Cuando pensamos en una aventura lo primero que nos viene a la cabeza es el sexo, pero nada más lejos de la realidad. Muchas personas mantienen relaciones paralelas durante años, sin que necesariamente ninguna de las dos esté basada en la relación sexual.
¿Por qué ocurren las infidelidades? Aún a riesgo de generalizar, podríamos circunscribir los motivos a 4 grandes categorías:
Si existe insatisfacción con la relación por parte de uno de los dos miembros de la pareja, puede llevar a uno de ellos a buscar, fuera de la relación, el cariño, el amor o la atención que considera perdidos.
La rutina en la pareja puede llevar a muchos a buscar fuera de casa esa “chispa” que encienda el fuego. La emoción del flirteo con alguien nuevo supone un empujón “extra” al que algunas personas no pueden resistirse.
Muchas mujeres y hombres se han enterado de que su pareja les ha sido infiel tras años de engaño. Esto es común en personas que, en los inicios de ambas relaciones, no han sabido o no han podido elegir entre una persona u otra, haciendo crecer el engaño con el tiempo.
En ciertas ocasiones hay personas que no saben afrontar el hecho de que su relación ha fracasado, e inconscientemente buscan el engaño como desencadenante de la ruptura.