PARSHIP, en una encuesta realizada recientemente, preguntó a sus miembros cómo se sentían ante una ruptura. La mayoría de los singles se ha sentido fatigado, sin energía y sin fuerzas para salir de casa. La pérdida de apetito era también un síntoma común, aunque curiosamente fueron más ellas que ellos quienes afirmaron perder el interés por la comida
Ante una desilusión amorosa, la mayoría de las personas tienden a retraerse, y dándole vueltas al recuerdo de la persona amada. La preocupación, la pena, y el cuestionarse si se ha actuado bien son sentimientos que suelen acompañar al mal de amores
A pesar de que sea lo que más deseamos, es difícil borrar de un plumazo todos los sentimientos y recuerdos relativos a la otra persona. Ser realista y afrontar que se necesitará un tiempo para recuperarse, es el primer paso.
Como reza el dicho, la cara es el espejo del alma. Aunque te encuentres decaído/a y sin ánimos, prueba alguno de estos trucos: ves a la peluquería, renueva tu vestuario, hazte un masaje… Sentirse a gusto con uno mismo, ayuda a mejorar el ánimo.
Aunque no tengas ganas de salir, intenta distraerte con las personas de tu entorno más cercano. Salir a tomar una copa o una excursión de fin de semana, son actividades que liberarán tu mente de los malos recuerdos.
Si sales y te relacionas con gente, posiblemente conozcas a otras personas que quieran iniciar una relación contigo. Cuando se acaba una relación, el buscar a un “sustituto” por despecho puede aliviarnos temporalmente, pero a la larga es engañarte a ti mismo/a, y a la otra persona.